Antes de empezar hablar, entrar en materia en la forma en cómo el estrés en nuestro ámbito laborar ha tomado fuerzas durante los últimos años, es bueno tener un concepto básico de lo que es el estrés. Según Selye de estrés es definido como una respuesta no específica del organismo ante cualquier demanda que se le imponga, por tanto dichas respuestas pueden ser Psicológicas (mental) o fisiológicas (físicamente).

Este tipo de estrés laboral se ha convertido en una enfermedad del Siglo XXI pues de ha viento tendencia durante los últimos años y la cual está relacionada con el desarrollo de las urbes tecnologías y el afán del día día. Las exigencias del trabajo, las múltiples tareas puestas por los jefes como el rol dentro de la empresa desencadena una alta demanda para poder sobrellevar un puesto de trabajo, haciendo de estas de mucha exigencias y los empleados se conviertan en víctimas del estrés que puede ocasionar.

Este tipo de estrés pueden estar vinculadas tanto por las exigencias del medio, otras relacionadas en cómo el individuo tiene dicha capacidad para enfrentarlos, experiencias fueras de lo rutinario, pero debemos tener en cuenta que no todas las personas responden de la misma manera, es decir, para algunos este estrés puede ser positivo (eurestres) y para otros negativo (disestres), tenemos personas que si capaces de sacar el máximo provecho y logran resultados increíbles por medio de las exigencias o demandas que le hacen a su diario vivir, lo que puede convertirlo en exitoso mientras que tenemos personas en la sociedad que estas exigencias no se adaptan pues no logran hallar una relación y saber ajustarla a sus vidas, lo que incide en primeras instancias el rechazo, un mecanismo de defensa que tan siquiera son capaces de controlar por estar fuera de su día tras día.

Se debe alertar de igual manera que el estrés por sí misma genera cambios físico, hormonales, conductuales, por más pequeña que sea, entre ellas pueden ser causar insomnio, dolores de cabeza, cansancio, problemas sexuales, dejar de comer, otros aumenta el deseo de comer. Si debemos recordar que tenemos situaciones de estrés agudo donde tan solo ocurre de manera repentina, donde dura unos instantes, unas horas por lo que en general pasa rápido cómo peleas con la pareja, situaciones con los niños pero así tenemos situaciones en la sociedad estrés tipo crónico, que son capaces de prolongarse más de lo esperado como necesidades de dinero, puede generar depresión, diabetes e  incluso obesidad.

Es de mucha importancia trata este tipo de tema como el estrés laboral, donde las personas pasan más horas dentro de su ámbito laboral que con sus familiares, contamos con 8 horas diarias, otros individuos con mas, lo que les genera agotamiento masivo, sumando las diversas tensiones que puede presentarse. Tener un buen ánimo y con deseos de obtener nuevos conocimientos, harás de tu trabajo un lugar agradable y no como un estresor más.

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