La tos juega un papel fundamental en la eliminación de los elementos irritantes e infecciosos del cuerpo, pero puede resultar muy molesta.

A continuación te presentamos los siguientes remedios caseros bien fácil de hacer y conseguir en casa:

TÉ CON MIEL


Existe un estudio sobre tratamientos para la tos nocturna en niños. En él se comparan los resultados utilizando la miel oscura, el dextrometorfano, un medicamento para suprimir la tos y ningún tipo de tratamiento.

Para usar la miel como tratamiento de la tos, mezcle 2 cucharadas soperas con agua caliente y un té de hierbas. Beba esta mezcla una o dos veces al día. Por favor, evite que los niños menores de 1 año ingieran miel.

VAPOR DE AGUA

La tos húmeda, una de las que produce mucosa o flemas, podría mejorar con el vapor de agua. Tome una ducha o un baño de agua caliente y deje que el baño se llene de vapor. Quédese dentro durante unos minutos hasta que los síntomas mejoren. Beba un vaso de agua después para refrescarse y evitar la deshidratación.


Inclínese sobre el tazón y cubra la cabeza con una toalla. Así el vapor se quedará atrapado. Inhale los vapores durante 5 minutos. Si siente el calor del vapor en la piel, deténgase hasta que se enfríe.

JENGIBRE

Un estudio sugiere que algunos componentes anti-inflamatorios presentes en el jengibre pueden relajar las membranas de las vías respiratorias, lo que reduce la tos. Los investigadores estudiaron principalmente los efectos del jengibre en las células de los seres humanos y animales, aunque es necesario realizar más investigaciones.


Prepare un té de jengibre con 20-40 gramos de rebanadas de jengibre fresco a una taza de agua caliente.

GÁRGARA DE AGUA CON SAL


Este remedio simple es uno de los más efectivos para tratar el dolor de garganta y la tos húmeda. El agua con sal reduce las flemas y la mucosa en la parte posterior de la garganta, lo que puede disminuir la necesidad de toser.



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